Software para restaurantes

Nadie espera para pedir. Nadie espera la cuenta.

El comensal pide y paga desde su teléfono, y el pedido llega directo a la estación que lo prepara. Tu mesero deja de transcribir comandas y atiende lo que sí necesita una persona. Todo en el navegador, desde el celular, la tablet o la computadora.

Configuras a tu ritmo. Tu sucursal abre sola en cuanto entra el primer pago.

Ilustración de la cuenta abierta de una mesa en servicio.
Autoservicio

El comensal pide solo. Tu equipo hace lo que sí necesita una persona.

El pedido entra desde el teléfono del comensal y llega directo a la estación que lo prepara. El mesero deja de ser el intermediario que camina, apunta y vuelve a capturar: atiende lo que de verdad pide una persona — alguien esperando entrar, una mesa que llamó, una comanda lista que lleva seis minutos sin salir.

Y cuando el mesero sí toma el pedido, lo carga a la misma cuenta. No hay dos sistemas, ni dos comandas, ni una libreta que después alguien tiene que transcribir.

Menos vueltas del mesero

No camina para tomar la comanda ni para llevarla a cocina. Camina cuando la lista de atención lo llama.

Menos ruido en la cocina

Cada producto llega a su estación con estados explícitos. Sin letra ajena que descifrar ni comandas repetidas.

100% web

Se abre en el navegador del celular, de la tablet o de la computadora. Nada que instalar, nada que actualizar, ningún equipo que comprar. El mesero usa el teléfono que ya trae en la bolsa.

Sin papel

Comanda digital a la cocina y ticket digital al comensal, con su historial de cuentas cerradas. Nada que se borre en un rollo térmico ni que se pierda entre dos turnos.

Indicadores de tu negocio

Venta por periodo que cuadra con la suma de tus cortes, mix de productos con clasificación ABC, y el reporte de control: descuentos, cancelaciones y reembolsos, cada uno con nombre y motivo. Exportable a CSV.

Qué incluye

Todo esto viene en el plan. Prendes lo que uses.

Funciona desde el primer díaLo prendes cuando lo necesites

De fábrica

Cuenta compartida por QR de mesa

Funciona desde el primer díaEl QR impreso vive pegado a la mesa. Quien llega pide entrar y alguien de tu equipo, o quien ya está sentado, aprueba.

Pedido híbrido

Funciona desde el primer díaEl mesero desde su teléfono y el comensal desde el suyo cargan a la misma cuenta. Sin comandas repetidas.

División por producto

Funciona desde el primer díaCada quien elige lo suyo, o dividen en partes iguales entre los que decidan. Lo pagado se bloquea al instante.

Efectivo, terminal y pago digital

Funciona desde el primer díaEl cobro digital corre por Stripe Connect a nombre de tu restaurante, con protección contra el doble cargo.

Propina que no presiona

Funciona desde el primer díaEl comensal puede dejar propina en cualquier restaurante, y el 0% siempre se ofrece sin nada preseleccionado.

Bitácora que no se puede editar

Funciona desde el primer díaCada escritura deja un evento con actor, momento y estado anterior. Las transiciones ilegales se bloquean y se registran.

Roles con límites reales

Funciona desde el primer díaTodo el equipo trabaja las comandas; solo el gerente toca menú, mesas, usuarios, cobranza y configuración.

Dinero

Reportes de venta y mix de productos

Funciona desde el primer díaVenta por periodo que cuadra con la suma de tus cortes, más el reporte de control: descuentos, cancelaciones y reembolsos con nombre y motivo.

Impuestos por régimen

Lo prendes cuando lo necesitesEliges tu régimen y tus tasas. El desglose se congela en el cobro, así que el recibo dice lo que se cobró ese día.

Más de una sucursal

Menú central y comparativa de organización

Funciona desde el primer díaEl precio central baja a las sucursales que no fijaron el suyo, y cada una se mide contra el promedio de la organización, no solo se suma.

Servicio

Llamado al mesero

Funciona desde el primer díaEl comensal levanta la mano desde su teléfono y la mesa sube en la lista de atención del piso.

Pedidos para llevar

Lo prendes cuando lo necesitesCon tiempo estimado que tú pones al confirmar, estados de listo y recogido, y manejo de quien no llegó.

Dirección pública para tu menú

Lo prendes cuando lo necesitesPublicar tus precios al internet abierto es decisión tuya. Nada sale hasta que lo pides.

Operación

Pantalla de cocina por estación

Lo prendes cuando lo necesitesPara la barra o la línea. Un mostrador sin pantalla no la necesita, así que llega apagada.

Corte de caja

Lo prendes cuando lo necesitesTurnos, entradas y salidas de efectivo, y el reporte de cierre con métodos de pago, reembolsos, descuentos y cancelaciones.

Descuentos y cortesías

Lo prendes cuando lo necesitesPor producto o por cuenta, con catálogo de motivos y autorización en dos niveles. Nadie regala nada sin firma.

Reembolsos con motivo

Lo prendes cuando lo necesitesDefines quién puede emitir uno y hasta qué monto, y cada reembolso queda con nombre y razón.

QR temporal para walk-ins

Lo prendes cuando lo necesitesCuando el mesero prefiere darle un código corto y de vida breve a un grupo, en vez de apuntarlos al papel de la mesa.

Conteo por platillo

Lo prendes cuando lo necesitesCapturas cuántos salen hoy. Al llegar a cero el platillo deja de venderse y el equipo se entera antes de que se acabe.
Precio

Un precio al mes, con todo el producto adentro.

Sin módulos que se cobran aparte y sin escalones que se desbloquean más caro. Lo que ves en la lista de arriba viene en el plan; cada restaurante prende lo que usa.

Mensual
$1,200MXN / mes

Por sucursal, más IVA. Sin plazo forzoso.

AnualAhorras 30%
$10,080MXN / año

Por sucursal, más IVA. Equivale a $840 al mes.

  • Las comandas para llevar llevan comisión de servicio: 7% si se pagan en línea y 1% si se pagan en el mostrador.
  • Un solo recibo para toda la organización, tengas una sucursal o cinco. Agregas otra y se cobra al momento.
  • Si un cargo falla nunca te cortamos a media operación: la suspensión ocurre de madrugada, en el horario de tu propio restaurante.
Crea tu restaurante
El turno

La vida de una cuenta, de principio a fin.

Cuando la cuenta es el centro, nada se pierde entre el pedido y el cobro: el salón, la cocina y la caja están mirando el mismo objeto.

Se sientan

Escanean el QR de la mesa

Sin instalar nada. Piden entrar y alguien aprueba; la mesa avisa aunque todavía no haya nadie sentado.

Piden

Comensal y mesero, una sola cuenta

El mesero puede corregir la selección de un comensal antes de que se envíe. Una mesa puede llevar varias cuentas a la vez.

Se prepara

Cocina ve producto y estación

Estados explícitos, sin saltos ilegales. Si el tiempo real se degrada, el sistema consulta en vez de bloquear el servicio.

Pagan

Cada quien lo suyo

Por producto o en partes iguales. Los totales se congelan al primer intento y lo pagado se bloquea para todos.

Cierra

La mesa se libera y todo queda escrito

Con su historial completo. Al final del turno el corte cuadra con lo que el reporte de venta dice.

Para quién

Tu equipo y tus comensales, cada uno en su lugar.

staff.menny.app

Tu restaurante

El piso ya no es un tablero que hay que interpretar: es una lista de lo que necesita atención, ordenada por urgencia y con la edad de cada pendiente. Abajo de eso, comandas, cuentas, menú, equipo, caja y reportes de cada sucursal.

Ilustración de la pantalla de piso en staff.menny.app.
menny.app

Tus comensales

Llegan por el QR de la mesa, o te encuentran en el directorio si piden para llevar. Piden, ven la cuenta compartida y pagan desde su teléfono, sin instalar nada.

Ilustración de la cuenta compartida que ve el comensal.

Arma tu menú, tus mesas y tus formas de cobro.

Configuras a tu ritmo, sin prisa y sin tarjeta. El pago es el último paso de la lista, y es justo el que abre las puertas.

  • Nunca pierdas una comandaSi el internet flaquea, la operación sigue. Una pantalla atrasada se aguanta; una comanda perdida no.
  • Nunca cobres dos vecesIdempotencia en la creación y en el reintento del cobro digital, y bloqueo inmediato de lo ya pagado.
  • Nadie ve lo que no le tocaCada dato vive amarrado a su sucursal, y los tres dominios están separados por host, no por un permiso que alguien puede olvidar.